jueves, 27 de noviembre de 2008

En Córdoba complementarán servicio de troles con ómnibus


Esta noticia comenzó como un rumor y a medida que pasó el tiempo se fué afianzando.

Al igual que en Rosario es una pena que el servicio de transporte eléctrico cada día se margine más.


A continuación la transcripción de un artículo extraído del Diario La Nación Web sección Soy Corresponsal


El fin del transporte ecológico en Córdoba
Proyectan reemplazar los trolebuses por colectivos

Desde hace ya 18 años la ciudad de Córdoba tomó impulso como la segunda ciudad del país, no solo por la cantidad de habitantes, sino también por la infraestructura que fue adquiriendo.

Desde la circunvalación, hasta la Cañada, pasando por la costanera, los centros de participación comunal (CPC) y una larga lista de obras. Claro que ninguna de estas realizadas después de 1999, año en que dejó la intendencia Rubén Marti, sucesor de Ramón Mestre (y no solo sucesor en mandato si no en calidad de gestión).

Entre esas obras que marcaron la diferencia estaba la implementación del sistema de trolebuses, obra que puso a Córdoba a la altura de las principales capitales del mundo y de la tendencia global a dejar medios de transporte contaminantes.

En el caso de América latina, esta “opción ecológica” brinda ventajas económicas en relación a los trenes urbanos y subterráneos, así lo demuestran los casos de México DF, Quito, San Pablo, Mérida, Mendoza, Araraquara, Recife, Ribeirao Preto, Guadalajara y Santos. Ciudades como Mérida y Barquisimeto (Venezuela) incrementaron su uso y modernizaron sus flotas en los últimos años.

Entre las ventajas de este medio de transporte se puede enumerar: cero emisiones de gases y partículas contaminantes (cabe destacar que es algo que naftas, gasoil y GNC no lo pueden igualar), disminución de ruidos, mayor capacidad de transporte de personas, menor consumo de energía, independencia de combustibles fósiles, mayor vida útil y durabilidad de sus componentes (hasta 45 años y mas).

En Córdoba, específicamente, superan al doble la relación pasajero/kilómetro con respecto a los buses. El uso de los trolebuses aumentó en un 4,5% contra un 3% de los buses y representan un signo de igualdad de género ya que siempre fueron conducidos por mujeres y eso se ha transformado en una impronta cultural y paisajística de la ciudad.

Por estas razones, son cientos las ciudades de América del Norte, Europa y Asia que utilizan sin cuestionamientos los trolebuses. En nuestra querida ciudad desde hace ya nueve años que no hay una política seria de intensificación de trolebuses, se ha sostenido el sistema gracias a la fidelidad de las unidades, las catenarias (líneas aéreas) y el esfuerzo de los trabajadores del sistema.

Desde la gestión del intendente Luis Juez se promete la incorporación de unidades 0 kilómetro con un crédito del banco Nación leasing, luego fue promesa de campaña de todos los candidatos de la elección 2007. Mientras se reciclaban unidades, se reparaban elementos de la catenarias e incorporaba personal, lo que es algo altamente positivo en el contexto de un plan de futura ampliación de líneas (extensión línea A y B) e incorporación de unidades.

Plan que hizo que la ciudad en 2007 ganara un lugar en el Programa de Transporte Urbano para Áreas Metropolitanas (Ptuma), una línea que financia el Banco Mundial a través del Gobierno nacional siendo un programa que surge de una iniciativa del Protocolo de Kyoto y que se ejecuta a través del programa Global Environment Facilities (GEF) y que suponía un desembolso de 20 millones de dólares para esta y otras obras que apuntaran a la lucha contra la emisión de gases de efecto invernadero, lucha en la que se han embarcado todos los países del mundo y que es indiscutiblemente el problema mas severo que estamos viviendo globalmente. Pero esto ha quedado solo en promesas electorales, falta de compromiso para con los organismos internacionales y mal utilización de fondos públicos.

Ya que la municipalidad confesó a través de sus representantes (Laura Villalba, secretaria de Transporte y Raúl Merino presidente de la TAMSE), que no habrá ninguna extensión de líneas por ser esto muy costoso, que el dinero del crédito del Nación leasing fue utilizado en la compra de colectivos diferenciales y reforzarán las líneas de trolebuses con colectivos “ecológicos” hechos en Buenos Aires.

Esto es ampliamente repudiable por un sin fin de motivos entre los que se pueden enumerar:

Las catenarias son costosas, pero ¿qué pasó con el proyecto por el que se compitió contra Rosario, Tucumán, Posadas y Mendoza ante el Banco Mundial para que las catenarias fueran financiadas por ese organismo?

Los buses diferenciales ya le costaron a los ciudadanos 15 millones de pesos, más los millones que no dicen que cuesta hacerlos funcionar ya que dan perdidas por la escasa cantidad de pasajeros que tiene.

Estos son altamente contaminantes debido que consumen más combustible fósil (gasoil) para funcionar por el aire acondicionado. Hacen más ruido que incluso los buses normales por el mismo motivo (aire).

Además, están absorbiendo pasajeros del sistema común, no han generado pasajeros nuevos. No es el momento de su implementación, primero se debe optimizar el transporte común y luego empezar con uno diferencial para poder vislumbrar la verdadera demanda.

Asimismo, los cordobeses se preguntan: ¿Por qué se utilizan fondos millonarios para gestionar la adquisición de buses supuestamente “ecológicos”, concepto erróneo ya que cualquier combustión consume oxígeno y libera dióxido de carbono en mayor o menos medida al igual que partículas al aire? Encima, lo hacen sin consultar al pueblo y mucho menos informarlo antes de ejecutarlo y fabricados fuera de la provincia (sin dar trabajo a los cordobeses) ¿Por qué no los utilizan para remplazar los buses a gasoil que contaminan mucho en vez de los trolebuses que no contaminan nada?

Con esto se acabo la igualdad de género que se ha logrado, las mujeres desaparecerán poco a poco del sistema de trasporte público, y en el mejor de los casos serán traspasadas a la gruesa planta de empleados de la municipalidad, con un futuro incierto.

Con esto también se elimina algo que ha destacado a la ciudad de Córdoba cultural y paisajisticamente, porque por más que muchos digan que las catenarias contaminan visualmente, no es el caso de nuestra ciudad, ya con el tiempo (ya 18 años) se convierten el un elemento mas de la infraestructura urbana, que los habitantes incorporan como parte de la morfología urbana y no generando un impacto negativo.

Además, se descategoriza a la ciudad, por lo que se disminuye la oferta y variedad de medios de trasporte, algo que va en contra de la tendencia mundial.

Se tiran a la basura millones de dólares en inversión que todos los cordobeses pagamos para la instalación de los trolebuses.

Y por último, entre muchas mas, se vislumbra la falta de un proyecto de ciudad a largo plazo, moderna, limpia, sin contaminación, con diversificación de opciones, con más elementos culturales que nos destaquen, que nos pone por debajo de otras ciudades Argentinas y de América latina (Mendoza ha adquirido 80 troles y esta extendiendo las líneas)

1 comentario:

Manu dijo...

Seria bueno entonces comprarle a los primos cordobeces las unidades que no usan mas no?